Un mes después de la orden ejecutiva, encuestas de AUGE a su comunidad reflejan que el 78% de las mipymes reporta caídas de ventas. Conversamos con empresarios de software y manufactura. La crisis es gradual, pero cuando gigantes como Supermarket 23, Cubamax, Meliá Hoteles o Sherritt International reducen operaciones, la dirección del viento es inconfundible
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Cuando en 2020 la pandemia paralizó el país, muchos emprendedores descubrieron que podían reinventarse. El teletrabajo, el delivery, la reconversión de negocios. Fue duro, pero había caminos.
Hoy, la pregunta es otra: ¿qué pasa cuando lo que falta no es un cliente, sino la energía misma para operar?
Para responderla, en AUGE hemos conversado con empresarios de distintos sectores y realizado nuestras propias mediciones. Sus voces dibujan un mapa de lo que ocurre en este primer mes de escasez total de combustible.
Los números y realidades que presentamos provienen de encuestas a nuestra comunidad en Telegram y a clientes de AUGE. No pretenden ser una verdad incontrastable, sino una mirada parcial. Pero cuando vemos que actores como Supermarket 23, Cubamax, Meliá Hoteles o Sherritt International disminuyen operaciones, resulta evidente que no estamos lejos de la realidad.
Para dimensionar por qué esta crisis es más letal que la pandemia, basta con mirar cuatro diferencias fundamentales:
- La naturaleza del problema: En 2020 enfrentábamos una crisis sanitaria con impacto económico. Hoy enfrentamos una crisis energética con impacto existencial. La energía no es un insumo más: es la base sobre la que descansa todo lo demás.
- La duración: Entonces había una fecha estimada de regreso, una vacuna en el horizonte. Hoy el final es indefinido. Nadie sabe cuándo volverá el combustible, cuándo se normalizarán los apagones, cuándo podrán encenderse las máquinas de nuevo.
- La afectación: En 2020, el golpe fue asimétrico. Algunos sectores sufrieron más, otros menos, y hubo quienes incluso crecieron. Esta vez, el 96% de las mipymes está herido. No hay sectores completamente "isla".
- La capacidad de adaptación: Durante la pandemia, muchos negocios descubrieron el teletrabajo, el delivery, la venta online. Había caminos. Aunque la introducción de energía fotovoltaica se va extendiendo lentamente en el sector privado y residencia, el horizonte de estabilidad queda bien lejos. Hoy, una fábrica sin energía no produce aunque tenga pedidos. La adaptación tiene límites físicos.
La gradualidad de la crisis: un mes después
El 29 de enero de 2026, la administración Trump firmó una orden ejecutiva que sanciona la venta o entrega de combustible a Cuba. Un mes después, el país no se ha detenido por completo. Aún hay movimiento, aún hay actividad. Pero quien observa con atención nota los cambios: menos autos, taxis que escasean, colas interminables en las estaciones, comercios que cambian sus horarios, empresas que aumentan el uso del teletrabajo. Las conversaciones entre empresarios giran siempre alrededor de la misma pregunta: ¿cuánto te queda?
Esta gradualidad es traicionera. Las reservas de combustible se agotan poco a poco. Los inventarios se reducen sin reposición. Los ahorros se consumen en gasolina a precios astronómicos. Como describía un empresario del sector manufacturero, aún puede sobrevivir pero no sabe cuánto más.
Supermarket 23, gigante online con operaciones millonarias y una infraestructura sólida enfocada en la distribución de productos en Cuba limitó sus operaciones desde el pasado 14 de febrero. Cubamax, una de las principales agencias de viaje y de envíos que desde los EEUU distribuye en el país mercancías variadas así como remesas adoptó medidas similares. Meliá Hoteles, por su parte ha suspendido el funcionamiento de 3 de las 35 instalaciones que opera en la isla y Sherritt International ve comprometidas sus operaciones por la misma escasez de combustible.
Cuando estos actores disminuyen operaciones, la dirección del viento es inconfundible. No es una crisis que afecta solo a los vulnerables: es sistémica, golpea desde la microempresa hasta la corporación transnacional.
Lo que dicen los números: el impacto en ventas durante enero 2026
Una empresa de servicios contables a mipymes nos compartió su análisis: al comparar enero 2026 con enero 2025, el 58% de sus clientes tuvo ventas inferiores. El 42% restante reportó ventas superiores.
Por nuestra parte, preguntamos a los empresarios miembros de nuestro canal de Telegram cómo había impactado la crisis en sus ventas durante enero. Participaron 63 empresas:
El 78% de las mipymes de nuestra comunidad reporta ya una caída en sus ventas durante el primer mes de crisis. Es una muestra acotada, pero coherente con lo que ocurre en los grandes actores.
Dos sectores, dos realidades, dos ritmos de agonía
El fundador de una empresa de software en La Habana nos explicaba que la crisis no los ha impactado tanto. Sus clientes están en el extranjero, facturan en divisas. Hace un años instalaron paneles solares en la oficina. Sus programadores pueden trabajar desde casa. No dependen del combustible para mover mercancías. Pero matizaba que sus programadores viven en Cuba y si ellos no tienen luz en sus casas o buena conexión, no pueden trabajar.
El dueño de una empresa manufacturera nos contaba otra realidad. Desde hace tres meses, las interrupciones eléctricas los tienen paralizados. Hay productos clave que no han podido fabricar. Sin embargo, sus ventas se mantienen gracias a los inventarios acumulados. Calcula que con los inventarios actuales puede aguantar tres meses más. Pero cuando eso se acabe, no tendrá nada que vender. Es como vivir de los ahorros: se sabe que se van a acabar, pero mientras tanto, la apariencia es normal.
Las 5 heridas más profundas de la crisis energética
- Herida 1: Ingresos cero
Cuando no hay energía, no hay producción. Cuando no hay producción, no hay ventas. La cadena es simple y brutal. El 78 % de nuestra comunidad ya reporta caídas. Algunas industrias mantienen ingresos gracias a inventarios, pero es un espejismo: cuando se acaben, no habrá nada que vender.
- Herida 2: Lo producido se pierde
Los productos que requieren frío se echan a perder. Las materias primas perecederas caducan.
- Herida 3: Descapitalización total
El Estudio de Clima Empresarial 2025 reveló que el 60 % de las mipymes había invertido en paneles solares o plantas eléctricas. Para ellas, la supervivencia es posible, aunque con costos elevados. El 40 % restante enfrenta una decisión cruel: comprar combustible en el mercado negro a precios inalcanzables y cantidades que tienden a ser menores cada vez más, o paralizarse.
- Herida 4: Cero materias primas
Sin combustible, los proveedores no pueden transportar. Las cadenas de suministro se rompen. Primero llega menos, luego llega tarde, luego no llega. El caso Cubamax y Supermarket 23 demuestra que el problema deja de ser exclusivo de las pequeñas empresas.
- Herida 5: Costos fijos sin fecha de regreso
El alquiler del local, el custodio, los impuestos. Todas esas facturas siguen llegando aunque el negocio no produzca. Las mipymes con costos fijos elevados resultan especialmente afectadas.
El espejismo de las ventas estables
Lo que nos contó el empresario manufacturero y lo que reveló el análisis de la empresas de servicios contables apuntan a una capa de la crisis que no se ve en las estadísticas superficiales: hay empresas que mantienen sus ventas gracias a los inventarios, pero cuando estos se acaben, no tendrán nada que vender. Cuando esos inventarios se agoten —en tres meses, por ejemplo—, la caída podría ser abrupta y masiva. Entonces, la crisis empresarial mostrará su verdadera cara.
Conclusión: por qué esta crisis es más letal
En 2020, las heridas dolían, pero había medicinas: teletrabajo, delivery, reconversión, expectativa de vacuna. En 2026, las heridas son más profundas porque no hay sustituto para la energía —ninguna app puede reemplazar un kilovatio— y la adaptación tiene límites físicos. Los recursos, además, están debilitados tras cinco años de crisis acumuladas, y el horizonte es incierto porque nadie sabe cuándo ni cómo se resolverá esta crisis.
Hay empresas que hoy venden pero ya no producen, y sus ingresos son un espejismo que se desvanecerá cuando los inventarios se acaben. El 78 % de nuestra comunidad ya siente el golpe, y es solo el primer mes. Los grandes también caen: Supermarket 23, Cubamax, Meliá, Sherritt ajustan operaciones, y cuando ellos lo hacen, la magnitud de la crisis deja de ser una hipótesis. La crisis es gradual, y eso la hace engañosa: no ver la expresión clara de todos los síntomas hoy no significa que no vaya a ocurrir mañana. Al final, el 96 % de las mipymes, como demostramos en nuestra entrega anterior está herido. No hay sectores completamente «isla».
En el próximo artículo exploraremos la importación directa de combustible.


